Los Reyes Magos contra el árbol de Navidad

En la noche de Reyes de 1939 los niños españoles tenían poco que celebrar. La guerra aún no había terminado y para muchos fueron tiempos de hambre y de miedo. Incluso era probable que aquel año los Reyes pasaran de largo, aunque los niños se hubieran portado bien y hubieran dejado pan y agua para los camellos en el balcón. Para aliviar semejante injusticia, en Logroño la emisora de Radio Rioja y ciertas organizaciones juveniles decidieron hacer un llamamiento para que quienes pudieran fueran a dejarles juguetes para los niños pobres. Es probable que la Iglesia participara de la iniciativa, ya que se aprovechó el anuncio de la convocatoria para elogiar los belenes y los Reyes Magos y criticar la poco cristiana costumbre alemana, aún poco establecida en España, de decorar abetos por Navidad.

Si piensan que los tiempos no estaban para tonterías y que una guerra de símbolos como ésta sería ignorada por los diplomáticos alemanes establecidos en España, se equivocan. Tras ver el anuncio, un diplomático alemán al que ya me había referido en este blog, Erich Heberlein, se dirigió el 7 de enero de 1939 por carta desde San Sebastián al cuerpo diplomático alemán de Salamanca: Era preciso informar cuanto antes al Departamento de Prensa y Propaganda. Esa clase de comentarios, además de generar una pésima impresión, constituirían una ofensa al honor del árbol de Navidad alemán. En el archivo no se conserva la respuesta, así que no sé qué pensaron de la carta de Heberlein en la embajada de Salamanca. Puede que lo tomaran por tonto e ignoraran el asunto. De todos modos, la carta nos permite deducir que las Navidades y el nazismo estaban lejos de ser dos fenómenos incompatibles. Todo lo contrario. Los alemanes incluso se enviaban elocuentes felicitaciones navideñas como ésta:

Antes de que el cristianismo trajera la Navidad al Norte de Europa, los pueblos germánicos ya celebraban el solsticio de invierno. Se cree que lo llamaban fiesta de Jul, o Julfest. A eso se acogieron los nazis cuando se propusieron, con bastante éxito, repaganizar la Navidad. Se trataba simplemente de recuperar lo que creían que era su significado primitivo: una celebración de la luz.

Para este fin, Himmler hizo fabricar en la manufactura de porcelana de Allach unos curiosos candelabros huecos y perforados que regalaba por estas fechas a los miembros de las SS. Los prisioneros de los campos de concentración de Dachau y de Neuengamme contribuyeron involuntariamente a produMarca de la manufactura de Allachcirlos a gran escala. Incluso se inventó el ritual correspondiente, que no deja de tener su gracia: Poco antes del 21 de diciembre, fecha del solsticio, había que poner dentro del candelabro el cabo de vela de las navidades anteriores, que el ama de casa debía conservar como algo sagrado durante todo el año. Una vez encendido, la luz proyectaba los símbolos del candelabro sobre la mesa y quedaba bastante curioso. En la parte superior del artefacto se encendía una vela nueva, cuyo cabo había que guardar otra vez para volver a encenderlo al año siguiente. Así fue como celebraron las Navidades miles de familias de los SS.

Como ven aquí, los candelabros en cuestión eran bastante feúchos. Ah, y no piensen que el corazón era un mensaje de amor: Pretendía representar la pulsión vital de la sangre aria.

En cuanto al abeto, ya contaba con una larga tradición simbólica perfectamente reaprovechable. Al ser un árbol que no pierde las hojas en invierno siempre había representado la fuerza vital y la fertilidad. Eso sí, había que cambiar un poco el diseño de las bolas:

bolas NAvidad

Visto todo lo anterior, es una suerte que sigan viniendo los Reyes Magos.

6 thoughts on “Los Reyes Magos contra el árbol de Navidad

  1. Duque de Alterlaa

    Muy curiosa esta historia. Muchas gracias por sacarla a la luz. Desde luego, el nacionalsocialismo sigue siendo un pozo sin fondo…

  2. Fascinante entrada, Rosa, Echábamos de menos tus posts. Y me he reído un montón con esas bolas navideñas con esvástica. Pelín siniestras también…

  3. Hauria tingut gràcia un conflicte diplomàtic per culpa dels Reis Mags! Mira que si ens arriben a ocupar… potser ens haurien alliberat els Aliats!

  4. Hola Rosa,
    te sigo desde el silencio e incluso fui a verte, o mejor a escucharte, en una conferencia hace unos anos. Me gusta tu forma de ver y contar las cosas, sobre todo, por tu empeno en no permitir que se nos olvide de dònde venimos. Esta historia es muy interesante, gracias por compartirla, me ha gustado aunque la haya descubierto un poco tarde.
    Sara M.

  5. Campos

    ROSA… ZARA LEANDER TAMBIEN CANTO LILI MARLEN Y EN ALGUNAS PARTES DE LA CANCION CASI HABLADAS COMO UN POEMA: CON UNA FUERZA DE VOZ IMPRESIONANTE.
    SALUDOS CORDIALES DE
    J. A. CAMPOS

    • Rosa Sala Rose

      ¿No te confundirás? Me sorprendería mucho, pues le he dedicado todo un libro a la célebre canción “Lili Marleen” y he investigado la discografía a fondo. Nunca he encontrado ninguna versión de Zarah Leander, aunque podría ser que se hubiera descubierto recientemente alguna grabación histórica, algo que me interesaría muchísimo. ¿Podrías darme más datos? He visto que en internet se atribuyen a veces falsamente a Zarah Leander las interpretaciones de Lale Andersen. Un afectuoso saludo a ti tmabién y gracias por pasarte por aquí.

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