Sobre mí

Rosa Sala Rose (foto: Daniela Dentel)

 

Nací en Barcelona en 1969, de padre español y madre alemana. El nombre de Rosa me lo puso un antipático funcionario franquista del registro civil tras revisar el santoral, pues no le constaba que hubiera ninguna santa con el nombre alemán que mi padre había propuesto. De ahí que mi nombre, como dijo un día un buen amigo, parezca “emparedado en una declinación latina”. Aprendí alemán desde la cuna y, llegado el momento de entrar en la universidad, me licencié en filología alemana, decidida a saber qué hay detrás de esa lengua que hasta entonces no era para mí más que una cáscara vacía de palabras que mi madre había exportado al Mediterráneo. Y aunque después traté de ampliar miras mediante una tesis doctoral de literatura comparada sobre la tradición del mito de Medea (un fragmento aquí), la fascinación por el mundo germánico nunca me abandonó.

El interés por el mito y su función en las sociedades contemporáneas, avivado por la tesis, me llevó a analizar su papel en una de las más aterradoras religiones políticas del siglo XX: el nazismo. El resultado de estos esfuerzos fue el Diccionario crítico de mitos y símbolos del nazismo, que tuve la suerte de ver publicado en El Acantilado en 2003 y que tuvo muy buena acogida.

Pero sobre el nazismo nunca queda todo dicho. Gran parte de su sustrato mítico y simbólico tiene raíces muy profundas que se relacionan directamente con la construcción ideológica del nacionalismo alemán. En El misterioso caso alemán examiné las huellas que dicho sustrato ha dejado en la literatura alemana desde el siglo XVIII. Como editora y traductora de dos extensas obras de Goethe –su autobiografía Poesía y Verdad y las Conversaciones que mantuvo con su secretario Eckermann– fue un placer para mí profundizar de este modo en la literatura clásica alemana y examinar algunas de sus tendencias más inquietantes.

Gracias a un nuevo proyecto, mi ensayo sobre la canción Lili Marleen. Canción de amor y muerte del que hablo más extensamente aquí, descubrí la magia de los archivos históricos. Para un humanista, la sensación de tener en las manos por primera vez un pedacito de la historia constituye un placer insuperable que alguna vez he intentado poner en palabras.

Legajos preparados para mí en un archivo de Berlín

Legajos de archivo que me esperan

Desde entonces, mis libros han adquirido un carácter hasta cierto punto detectivesco, sobre todo desde que he visto que mis incursiones en los archivos me permiten aproximar un poco más a mis latitudes mediterráneas el eco de mis estudios sobre el nazismo. Así, en La penúltima frontera. Fugitivos del nazismo en España he empleado material inédito de archivos europeos para reconstruir las vicisitudes de una veintena de personajes anónimos que quedaron atrapados en cárceles y campos de concentración españoles tras cruzar los Pirineos para huir del horror nazi.

Me falta incorporar a la colada de libros que encabeza este blog el último libro que he (co)escrito siguiendo esta línea: una obra a medio camino entre el ensayo histórico y la crónica periodística titulada El marqués y la esvástica, sobre el periodista español César González-Ruano y sus turbias andanzas por el París ocupado. Se trata de mi primer libro escrito a cuatro manos. El dudoso honor de participar en tan arriesgado experimento creativo recae sobre el periodista de La Vanguardia Plàcid Garcia-Planas, que ha tenido conmigo una paciencia infinita durante los tres años y medio que ha durado esta aventura intelectual. Aquí les explico cómo llegamos a meternos en semejante lío.

El marqués y la esvástica. César González-Ruano y los judíos en el París ocupado (Anagrama, 2014)También escribo de vez en cuando columnas sobre cultura para el diario asturiano La Nueva España, la revista Escuela y algún que otro medio. Y como parece que todo escritor necesita tener también una identidad virtual, intento mostrarme productiva en las redes sociales, como Facebook, TwitterLinkedinPinterest o Tumblr, donde les invito a que salgan a mi encuentro. También pueden apuntarse a mi lista de correo para estar al corriente de mis nuevas publicaciones, conferencias y novedades, así como para recibir contenidos exclusivos. Encontrarán el formulario en la barra lateral.

En el 2008 cayó una tormenta perfecta sobre el sector editorial, que finalmente es mi sector: crisis económica, irrupción del libro digital, entrada de Amazon en España, piratería y competencia creciente con otras formas de ocio. Toda esta zozobra me llevó a fundar con otros dos socios en 2013 la empresa Digital Tangible SL, que comercializa las tarjetas de descarga de libros digitales Seebook. Con este invento, los libros digitales pueden venderse físicamente en librerías, regalarse, ser firmados por el autor o coleccionarse. Confío sinceramente en que este modelo de transición entre el papel y lo digital ayude a mi sector a salir un poco más airoso en esta transformación.

Y mientras tanto, sigo escribiendo en la medida de lo posible…